Elegir un calefont puede parecer simple, pero basta con empezar a comparar modelos para encontrarse con términos como tiro natural, tiro forzado, litros por minuto o encendido automático. Con tantas opciones, no siempre es fácil saber cuál se adapta mejor a cada hogar.
La elección influye en el consumo de gas, la seguridad y la comodidad del día a día, además de asegurar un suministro estable de agua caliente. Un equipo con poca capacidad puede hacer que la temperatura del agua cambie durante la ducha. En cambio, uno más grande de lo necesario suele significar un gasto mayor sin aportar beneficios reales.
Conocer las diferencias entre los tipos de calefont y elegir la capacidad adecuada hace mucho más fácil tomar una buena decisión.
¿Qué es un calefont y cómo funciona?
Un calefont calienta el agua solo cuando abres una llave. A diferencia de un termo, no la almacena, sino que la calienta al instante mientras pasa por el equipo.
Cuando abres la ducha o el lavaplatos, el quemador se enciende automáticamente. El agua se calienta en ese momento y, al cerrar la llave, el calefont deja de funcionar, por lo que solo consume gas mientras está en uso.
Por eso es una opción práctica para hogares donde el uso de agua caliente cambia durante el día.
Hoy la mayoría de los modelos incluye encendido electrónico, control de temperatura y sistemas de seguridad que hacen su uso más cómodo y seguro.
Tipos de calefont según ventilación y tecnología

Calefont de tiro natural
Es el tipo de calefont más común. Los gases de la combustión salen por un ducto vertical gracias a la ventilación natural.
Suele ser una alternativa más económica, aunque necesita una buena ventilación. Por eso se instala, por lo general, en patios techados, logias abiertas o espacios habilitados para este tipo de equipos.
Calefont de tiro forzado
Estos calefonts usan un ventilador eléctrico para expulsar los gases al exterior. Esto ayuda a mantener un funcionamiento más constante, incluso si hay viento o cambios en el clima.
Por eso son una opción común en departamentos modernos, donde las normas de seguridad suelen ser más exigentes.
Calefont estanco
El calefont estanco toma el aire desde el exterior y expulsa los gases por un sistema completamente sellado. Como no usa el aire del lugar donde está instalado, es una de las opciones más seguras para viviendas y departamentos.
Entre las marcas más conocidas en Chile están Splendid, Junkers, Bosch, Rheem, Mademsa y Ursus Trotter. En Chile es posible encontrar modelos desde unos $180.000. Los equipos con mayor capacidad o funciones más avanzadas pueden superar los $650.000.
Capacidad ideal: ¿cuántos litros necesitas realmente?

No siempre un calefont más grande es la mejor opción. Lo importante es elegir la capacidad según la cantidad de personas que puedan usar agua caliente al mismo tiempo.
Los modelos de 5 a 7 litros por minuto funcionan bien en departamentos pequeños o viviendas de una o dos personas, donde normalmente no se usa más de una llave de agua caliente a la vez.
Si viven tres o cuatro personas, un calefont de 10 a 13 litros suele ser suficiente. Permite usar una ducha y otra llave de agua caliente al mismo tiempo sin que la temperatura cambie demasiado.
Si en la casa suelen usar dos duchas a la vez o viven varias personas, conviene un modelo de 15 litros o más. Así habrá agua caliente suficiente cuando la demanda sea mayor.
También vale la pena fijarse en la presión de agua de la vivienda. Hay modelos que funcionan bien incluso con baja presión, una ventaja si el suministro no siempre es constante.
Factores clave para elegir el calefont adecuado
Lo primero es comprobar qué tipo de gas utiliza la vivienda. Hay calefonts para gas natural y otros para gas licuado, así que conviene revisar ese dato antes de comprar.
La eficiencia energética también puede marcar una diferencia. Muchos modelos ajustan la llama automáticamente según el uso, lo que ayuda al ahorro de energía y evita gastar gas de más.
El lugar donde se instalará el calefont es igual de importante. La instalación calefont debe cumplir con la normativa chilena y realizarse en un espacio con la ventilación adecuada para que el equipo funcione de forma segura.
La temperatura del ambiente también influye. Si la vivienda conserva bien el calor gracias a una buena aislación, será más fácil reducir el consumo de energía. Los controles digitales hacen más cómodo el uso diario, ya que permiten ajustar la temperatura sin estar corrigiéndola cada vez que se abre una llave.
Antes de comprar, revisa que la marca tenga servicios técnicos y repuestos disponibles en Chile. Si surge una falla o hace falta una mantención, será mucho más fácil encontrar ayuda.
Instalación y mantenimiento: seguridad y durabilidad
La instalación debe hacerla un profesional. En Chile, este trabajo tiene que realizarlo un instalador autorizado, que revisará las conexiones de gas y la salida de los gases.
Una mala instalación puede hacer que el calefont funcione mal y poner en riesgo la seguridad del hogar.
Para mantenerlo en buen estado, conviene revisar periódicamente los quemadores, los sensores de seguridad y que los ductos estén limpios.
También es buena idea estar atento a cualquier cambio en su funcionamiento. Si el agua tarda más en calentarse, la llama cambia de color o el calefont se apaga solo, es mejor pedir una revisión cuanto antes.
En lugares con agua dura pueden acumularse minerales en el interior del equipo. Una limpieza periódica ayuda a evitar problemas y mantener un buen rendimiento.
Elegir pensando en el largo plazo
Un calefont suele durar varios años, así que vale la pena elegirlo con calma. No conviene fijarse solo en el precio. La eficiencia, la calidad del equipo y contar con servicio técnico pueden evitar más de un problema con el paso del tiempo.
Si eliges un modelo acorde al tamaño de tu hogar, tendrás agua caliente cuando la necesites y evitarás gastar de más. Dedicar unos minutos a comparar opciones puede hacer la diferencia entre una compra que funciona bien durante años y otra que termina dando problemas antes de tiempo.






